5/09/2019


                              



                                  ¿Quién me presta una escalera,
                                   para subir al madero,
                                   para quitarle los clavos
                                   a Jesús el Nazareno?
                                                                       (Saeta Popular)
                                   ¡Oh, la saeta, el cantar
                                   al Cristo de los gitanos,
                                   siempre con sangre en las manos,
                                   siempre por desenclavar!
                                   ¡Cantar del pueblo andaluz,
                                   que todas las primaveras
                                   anda pidiendo escaleras
                                   para subir a la cruz!
                                   ¡Cantar de la tierra mía,
                                   que echa flores
                                   al Jesús de la agonía,
                                   que es la fe de mis mayores!
                                   ¡Oh, no eres tú mi cantar!
                                   ¡No puedo cantar, ni quiero,
                                   a ese Jesús del madero,
                                   sino al que anduvo en el mar!
                                                                       Antonio Machado: Campos de Castilla
            Este poema lo escribe Machado en 1914 durante su estancia en Baeza “cantar de la tierra mía” , aunque es publicado más tarde en Poesías Completas, forma parte del conjunto final de Campos de Castilla.
            En él Machado lleva a cabo una reflexión que, en cierta manera, ejemplifica las dudas que atormentaron al autor a lo largo de su vida y que vierte en muchos de sus poemas. En “La saeta”, concretamente, muestra su rechazo a un tipo de religiosidad, típica de su Andalucía natal, , que se expresa sonoramente a través del culto a las imágenes “al Cristo de los gitanos” y que no profundiza, no se adentra ni en la figura ni en el mensaje del auténtico Jesús, el Jesús de los evangelios. Para Machado, ese Cristo  clavado en la Cruz “Jesús de la agonía”, no ofrece respuestas, responde a una concepción vacía que se refugia en el arte popular, pero que evita al Jesús vivo que se yergue sobre la mar, que representaría la muerte,  y anda sobre ella, en una clara reivindicación vital que nos trae ecos del símbolo del camino como vida, con el que Machado tanto se identifica en muchos de sus poemas.
            Este sentimiento religioso no se encuentra en la creencia más profunda de las personas, sino que éste es fruto de una tradición que se repite rutinariamente todos los años “es la fe de mis mayores” y que se ha convertido más en una muestra del folclore de un pueblo o incluso en un acto social que en una verdadera demostración de fe. Se podría hablar incluso de la hipocresía y falsedad de muchas personas que participan en las procesiones de Semana Santa, “todas las primaveras”
En la poesía y en la prosa de Antonio Machado la referencia a Dios y a la persona de Jesucristo es muy frecuente. La posición teísta de Machado queda de manifiesto en numerosos lugares de su obra: “El ateísmo −escribe, por ejemplo, en Juan de Mairena− es una posición esencialmente individualista: la del hombre que toma como tipo de evidencia el de su propio existir, con lo cual inaugura el reino de la nada, más allá de las fronteras de su yo”. .

4/08/2019

PERSONAJES: CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

     Los personajes de esta obra no son memorables ni sólidos. El autor, Gabriel García Márquez,  ha preferido aumentar el número de éstos a su profundidad. Esta gran cantidad de personajes es requerida para realizar una comparación de puntos de vista sobre los hechos. Lo que sabemos de ellos es, a veces, lo que hacen; en otros casos, lo que el omnipresente narrador les deja decir. Muchos resultan borrosos, casi fantasmales.
     En este fragmento de la obra, Crónica de una muerte anunciada, aparecen los siguientes personajes, uno de los fundamentales es Santiago Nasar, considerado inocente como a Cristo (punzada en la mano derecha). Es acusado de la ofensa a Ángela Vicario, la reiteración de la ofendida es la única muestra de su culpabilidad. Santiago había cumplido 21 años, era esbelto y pálido, hijo único de un matrimonio de conveniencia que parecía feliz. Le gustaban los caballos, las armas de fuego y las rapaces, hablaba en árabe, pero nunca delante de su madre. Llama la atención que le atraigan los fastos de la iglesia ya que pertenece a la comunidad árabe, "turco" le llaman. Es mujeriego, su machismo se concreta en andar de ave de presa con otras mujeres"era un gavilán pollero" "andaba cortándole el cogollo a cuanta doncella sin rumbo empezaba a despuntar por esos montes" y guardar respeto a su novia "relación convencional que mantenía con Flora de Miguel"
    Otro de los personajes fundamentales que aparece en este fragmento es Ángela Vicario, siendo una figura clave ya que es la causante de la muerte de Santiago Nasar, el presunto ladrón de su honra. Tan pobre como hermosa se ve obligada a casarse por conveniencia, había sido educada para ello, pero no había contado a su familia su deshonra. A pesar de eso tiene la valentía de no usar artimañas para intentar ocultar a su esposo la pérdida de su virginidad. García Márquez la dota de un interior oculto que la convierte en una heroína apasionada que el lector acepta sin estar explicado "Había hecho lo posible para que Ángela Vicario se muriera en vida, pero la misma hija le malogró los propósitos [...] nunca se había de aclarar quién fue, y cómo, y cuándo, el verdadero causante de su perjuicio".
    La caracterización de estos personajes, por un lado los protagonistas como eje de la historia, los ridiculiza. En segundo término están los testigos (personajes secundarios) que adquieren voz a través del narrador y son coadyacentes de la información. Son un grupo, su mezquindad se manifiesta en la serie de autoesculpaciones con las cuales tratan de justificarse. Su insolidaridad contrasta con la actitud de la comunidad árabe, su reacción es de llanto y tristeza. Aquí se clasifican Flora Miguel, que es la novia informal de Santiago Nasar, es decir, con la que se va a casar "relación convencional que mantenía con Flora de Miguel". Por otro lado aparece María Alejandrina Cervantes, que es la mujer que también era querida por Nasar pero de otra manera, ya que es una prostituta con la que por primera vez mantiene relaciones sexuales y era la que le satisfacía físicamente.
    Por último aparece Cristo Bedoya, primo de Ángela Vicario y amigo de Santiago Nasar, es un estudiante de medicina y fue el único del pueblo que de verdad intentó impedir su muerte, ya que creía en su inocencia "Santiago Nasar era demasiado altivo para fijarse en ella, <> me decía " "Pertenecía a mundos divergentes, nadie los vió nunca juntos y mucho menos solos".
Bera Gutiérrez

2/13/2019

TEMAS DE UN FRAGMENTO DE RÉQUIEM POR UN CAMPESINO ESPAÑOL 


    El pensamiento y la actitud existencial de Sender se manifiesta en su preocupación por el hombre elemental (los mecanismos naturales que rigen el pensamiento y el comportamiento humanos) y en su interés por temas antropológicos tratados desde una erudición sorprendente. El hombre, centro de atención y personaje único dentro del fragmento (destaca la ausencia de la mujer), es considerado desde su relación con el exterior, el mundo y la sociedad en que está inserto.

    El tema principal del fragmento es el remordimiento por la traición (“Me han engañado a mí también”, “Mosén Millán, conmovido hasta las lágrimas”). El sacerdote se muestra impotente ante la situación que debe afrontar, y la incapacidad para cambiar el transcurso de los acontecimientos hasta un desenlace catastrófico, tanto para los tres reos, que van a ser fusilados por una causa injusta, como para el sacerdote, que llevará consigo la huella del recuerdo y el remordimiento.

    La actitud elusiva de hechos históricos concretos y la ubicación de la acción en su territorio nos invitan a pasar del plano histórico a uno más general: la reivindicación contra la injusticia (“Usted me prometió que me llevarían a un tribunal y me juzgarían”), injusticia que entronca con la impotencia del pueblo para cambiar las cosas. Este obligado a practicar la sumisión para garantizar en mayor o menor medida la supervivencia, podría quedar representado de manera simbólica en la figura de Paco, que pagará la insurrección con su vida, además de la de otros dos campesinos, que servirán de ejemplo, amedrentando aún más a la gente de los pueblos, impotentes, como Mosén Millán.

    No es casualidad que sean tres los hombres que van a ser ejecutados, pues en la crucifixión de Jesucristo tres fueron también (él y dos ladrones) las personas ejecutadas. Podemos relacionarlo con el tema de la Iglesia y de lo religioso, evocados respectivamente por el sacerdote y sus palabras en la intervención final: “A veces, hijo mío, Dios permite que muera un inocente. Lo permitió de su propio Hijo, que era más inocente que vosotros tres”. La palabra “Hijo”, en la primera oración, podría suponer un último intento de Mosén de arropar a Paco en los brazos de Dios y de la Iglesia, para poder afrontar con esperanza de resurrección en el otro mundo, la muerte irremediable a manos del hombre injusto.

NOÉ RUANO
TIPO DE TEXTO Y MODO DE DISCURSO

    Este texto de Pedro Salinas es un texto ensayístico debido a que utiliza un registro culto “baldado espiritual” aunque presenta los contenidos de forma clara y precisa y las estructuras sintácticas son complejas.
    El texto pertenece a la disciplina de la Lingüística y el tema que trata este es el lenguaje y la expresión de este “Porque el individuo se posee a sí mismo, se conoce, expresando lo que lleva dentro, y esa expresión sólo se cumple por medio del lenguaje”.     Aparecen algunos tecnicismos como “incultura lingüística” y “filólogo”.
    Una de las funciones que predomina es la expresiva, ya que el texto presenta una clara subjetividad empleando adjetivos valorativos “ágil”, “hermoso” así como hipérbatos “hablar es comprenderse y comprender”. También utiliza la 1ª persona en algunas ocasiones “me aconsejo”, “nos causa” que refuerzan su visión personal.
    Además se observan ciertos rasgos de objetividad como sustantivos abstractos “idea”, “dignidad” para transmitir información, y la 3º persona “no llegará”. Casi todo el texto se encuentra estructurado con frases enunciativas “La idea esencial, para lo que solicito la atención de ustedes con todas las palabras anteriores, la formuló el filólogo alemán von der Gabelentz de este modo”.
    Además, está presente en menor medida la función apelativa por su intención didáctica, ya que el autor nos involucra como lectores en la importancia que tiene la expresión del lenguaje. Para ello,  hace uso de la primera persona del plural “no nos causa”.
    Es un texto expositivo-argumentativo y presenta una estructura encuadrada en el que la tesis “No habrá ser humano completo, es decir, que se conozca y se dé a conocer, sin un grado avanzado de posesión de su lengua” se encuentra al comienzo y al final se repite esta idea principal a modo de conclusión. El resto del texto es el desarrollo de la idea expresada con argumentos y opiniones. Incluye, además, criterios de autoridad, en el que menciona a personas importantes y especializadas en la disciplina “el filólogo alemán von der Gabelentz”, “Lazarus”, “Steinthal” y también argumentos de presunción incluyéndonos a todos los lectores en su propia idea utilizando la 1ª persona “Nos duele mucho más adentro, nos duele en lo humano.
Lorena González 
 ”La verdad de las mentiras” de Mario Vargas Llosa.

    Este texto es ensayístico ya que presenta las siguientes características: hace el uso de un registro culto, claro y preciso en los contenidos “las cosas en la literatura”. La temática del texto es la  ambigüedad que presenta la literatura y el lector es el que tiene la última palabra. Aparecen tecnicismos como “irrealidad”. Relacionada con el registro está la función poética ya que se cuida la forma del mensaje utilizando metáforas de gran calidad expresiva, "trampolín que dispara la imaginación en su vuelo impredecible"
    Aunque la principal función de es la expresiva debida a la presencia de la subjetividad utilizando adjetivos valorativos “mezquino” o hipérbatos “Recuerdos e invenciones se mezclan en la literatura de creación” y argumentando ideas muy personales-
    De una forma menos visible también aparecen rasgos de una pretendida  objetividad transmitiendo información a través de sustantivos abstractos como“credulidad”, la tercera persona “Se refería sin duda cómo son las cosas en la literatura”, el modo indicativo y oraciones enunciativas “la literatura es el reino por excelencia de la ambigüedad” evitando la transmisión de emociones.
    También se emplea la función apelativa debida a su parte didáctica, ya que el tema tratado está relacionado con la literatura. Hace el uso de la primera persona del plural “Las cosas no son como las vemos, sino como las recordamos” involucrando al receptor.
     Es un texto expositivo-argumentativo y presenta una estructura deductiva ya que parte de la tesis en el primer párrafo al defender la mezcla de realidad e irrealidad existente en la literatura y continúa con el desarrollo en los dos siguientes en los que se trata el tema expuesto al principio.
    Aparecen varios tipos de argumento como el criterio de autoridad “”Las cosas no son como las vemos, sino como las recordamos” escribió Valle-Inclán”, de presunción “Para casi todos los escritores” o ejemplos “esa fue una contienda que libró y ganó Víctor Hugo, y no la que perdió Napoleón”. Por último el autor utiliza varias fuentes para manifestar su verdad “Los miserables” o “Tirant lo Blanc”.


Sara Delgado.