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1/07/2026

2/10/2021

 El personaje principal en este fragmento es mosén Millán, un hombre bueno maleado por la fe ha madrugado demasiado debido a su enorme impaciencia que le hace sentir su culpabilidad. Esta larga espera no hace más que aumentar su sentimiento de culpabilidad (“Desde la sacristía, mosén Millán recordaba la horrible confusión de aquellos días, y se sentía atribulado y confuso.”). El cura es ingenuo porque se deja llevar por unos asesinos de apariencia caballeresca, pero además traiciona (moséMillan dio la impresión de que sabía dónde estaba escondido Paco) a sus creencias de cristiano y al paternalismo que le profesaba a la víctima. 

Paco era perteneciente a una familia con tierras aunque trabajaban de sol a sol. Siempre fue muy querido en el pueblo. A los siete años fue una especie de monaguillo suplente. De mayor tuvo fama de mozo atrevido. Paco es el héroe y la víctima, la narración de su vida y su muerte ocupa el mayor espacio en el texto. No aparecen datos suficientes para trazarnos una imagen física, salvo que es un buen mozo. Desde niño se gana el aprecio de sus vecinos. Será presentado desde el principio bajo un sino trágico. Desde el principio conocemos su final desdichado (Disparos por la noche, sangre), pero esto no convierte en tragedia su vida, sino la inevitabilidad de que los acontecimientos se desarrollen de aquel modo. 

Don Valeriano es administrador del duque y alcalde nombrado por los fascistas. Hipócrita e instigador. Don Cástulo Pérez va a lo suyo y pretende estar bien con el poder. Presta su coche para bien y para mal. No siente piedad pero tampoco denuncia a nadie, garantiza que el padre de Paco es (“trigo limpio”). 

El padre de Paco es un señor alegre y amable (si lo sabe, y no ha ido con el soplo, es un hombre honrado y enterizo). Mosén Millán piensa que ni él ni su familia son muy devotas. Le respetan en el clima de violencia porque, además de que no tiene ningún cargo político ni se pone a discutir abiertamente con los altos cargos, porque es una persona mayor y el pueblo le valora mucho y admira (“era trigo limpio”). 

A la mujer de Paco la gente la veía trabajadora y buena. No se entendía con su suegra. 

Los señoritos de la ciudad son muy finos y rasurados que eran llamados en el carasol pijaitos. Llegaron a la aldea poco después de su abandono por la Guardia Civil, después del alzamiento. Ellos eran la nueva autoridad en la aldea (“empujaba a los señoritos de la ciudad a matar más gente”). 

                                                                                                          Carla de la Pinta

1/11/2021

 

    Los personajes de La Casa de Bernarda Alba no son encarnaciones del bien y del mal, no  son personajes simbólicos, son específicos.Todos los que aparecen en este fragmento son mujeres, el personaje ausente es el hombre.

    Un personaje fundamental en la obra que aparece es Bernarda, la protagonista, una mujer estricta, tradicional e intolerante hasta el máximo “(¡No os hagáis ilusiones de que vais a poder conmigo!)” Es un ser malévolo pero no porque trate de usurpar su autoridad “(¡Encerradla!)”, ya que tras la muerte de su marido es lógico que ella asuma el mandato. Lo que resulta constante en la obra es el conflicto “(¡calle usted,madre!) “(No,no callo) “ e individualidad, ley natural y social. Bernarda tiene 60 años y su nombre significa “(con fuerza de oso)”, lo que refleja muy bien su personalidad. Una caracteristica tipica de Bernarda es que siempre aparece con un bastón, como reflejo de autoridad y figura masculina “(Golpeando con el bastón en el suelo) “. Representa la mentalidad tradicional del “(¿qué dirán?)”, apa- riencia, buena fachada aunque no se corresponda con la realidad, la oposición a los recursos eróticos, la decencia, la honra, la obsesión por la virginidad y la concepción tradicional del papel de la mujer frente al hombre. Su lenguaje esta plagado de órdenes y prohibiciones “(¡Ayudarla vosotros!)”

Maria Josefa (María+José), con sentido religioso es la abuela. En sus palabras se mezclan locura y verdad “(No quiero ver a esas mujeres rabiando por la boda!)”. Su “(¡Dejame salir!)” es portavoz de un anhelo común.Agranda los problemas centrales: la frustración de las mujeres. El anhelo de matrimonio (“¡Bernarda, yo quiero casarme!)” y el ansia de libertad de los espacios abiertos “(A casarme a la orilla del mar)” , lugar que la transmite libertad. Reproduce los anhelos ocultos de sus nietas.

Angustias tiene 39 años, su nombre refleja su personalidad, y es hija de su primer matrimonio.  “(Guárdate la lengua en la madriguera)”. Es heredera de una fortuna considerable porque ha heredado patrimonio “(Tu que eres la mas rica)” pero poco agraciada físicamente.

Magdalena, su nombre hace alusión a su llanto. Tiene 30 años.Da muestras de sumisión pero protesta constantemente “(Te puedes quedar con todo)”. Ha perdido la ilusión por casarse.

                                                                                                                          Carlota Fernández

 

ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES DE LA OBRA PRESENTES EN EL FRAGMENTO.

 

Los personajes de La Casa de Bernarda Alba no son encarnaciones ni del bien ni del mal. No son personajes simbólicos, son específicos. Todos los que aparecen en este fragmento son mujeres. El personaje ausente es el hombre.

Uno de los personajes más importantes es Bernarda tiene 60 años y su nombre significa “con fuerza de oso”. Es estricta, tradicional e intolerante hasta el máximo, pero no representa España. Creer esto es reducir la universalidad de la obra. No representa a su pueblo, solo lo que es: una mujer desgraciada cuya razón de ser es el odio y la represión que impone a otros. Si algo no se realiza a su gusto exagera los hechos para destacar el fallo cometido. Las mujeres del pueblo la tienen miedo (“temblando”). Su debilidad consiste en su incapacidad para comprender  y aceptar todo lo que no sea la moralidad del pueblo y tomar sus deseos por realidades. Es un ser malévolo, por la manera de emplear su propia autoridad. Tras la muerte de su marido ella asume el mando. En la obra se aprecia el conflicto. Bernarda es el personaje de la autoridad (“golpeando con el bastón en el suelo”)  y también de la ley social (“Hasta que salga de esta casa con los pies adelante mandaré en lo mío y en lo vuestro”). Esta representa la mentalidad tradicional del ¿qué dirán?, aparentando y oponiéndose a los impulsos eróticos, la decadencia y la obsesión por la virginidad. Pretende tener una conciencia de pertenecer a una capa social superior (“porque ninguna de vosotras se va a casar”). Su lenguaje está plagado de ordenes y prohibiciones (“¡calle usted madre!”). Todas las hijas viven con el deseo del mundo exterior con lo que las actividades van de la sumisión a la rebeldía.

Aparece también María Josefa, tiene 80 años, su nombre tiene significado religioso (María + José) para aparentar antigüedad. Es la abuela (madre de Bernarda), mezcla locura y verdad(“quiero irme de aquí Bernarda”). Se centra en la frustración de las mujeres, el anhelo del matrimonio y el ansía de salir.(“Me escapé porque me quiero casar”) Reproduce los deseos que sus nietas no se atreven a manifestar en voz alta delante de su madre.

De las hijas de Bernarda aparecen Angustias, tiene 39 años y su nombre refleja su forma de ser, es hija de su primer matrimonio. Es heredera de una gran fortuna(“tu, que eres la más rica”). Ha perdido la pasión y la ilusión. La menos agraciada físicamente, es la que se va a casar con Pepe “El Romano” y es envidiada por todas. Magdalena, tiene 30 años, su nombre hace alusión a su llanto. Es sumisa pero a su vez sorprende con amargas protestas (“si es que discutís por las particiones, tu, que eres la más rica, te puedes quedar con todo”). Ha abandonado la idea de casarse. 

Celia Fernández 

2/02/2020

Personajes

    Los personajes más relevantes que se muestran en este fragmento, son como en toda la obra masculinos, con la excepción de la Jerónima que tiene cierto peso. Cada uno caracterizado por sus acciones y palabras.
     Este relato fundamentalmente da cuenta de las relaciones entre el párroco y Paco a partir del hecho de que le ha bautizado, confirmado y casado y de que el chico le ayudaba en misa. Este fragmento pertenece a los recuerdos finales de Mosén Millán sobre la vida de Paco el del Molino.


    El personaje principal es Mosén Millán, el narrador de toda la obra, el cual recuerda con un gran cariño, y una pizca de culpabilidad la vida Paco. Es un hombre bueno maleado por la fe: “Dios permite que muera un inocente”. El centurión y sus hombres aprovechando este defecto y su ingenuidad, consiguen sonsacar a Mosén Millán el escondite de Paco, sabiendo que el final decantaría en su muerte. El cura es ingenuo porque se deja llevar por unos asesinos de apariencia caballeresca; pero además traiciona a sus creencias de cristiano y al paternalismo que le profesaba a la víctima: “ Me han engañado a mí también. ¿Qué puedo hacer? Piensa, hijo en tu alma, y olvida, si puedes, todo lo demás” habiendo incluso más inocentes de por medio: “No han hecho nada y van a matarlos” tal y como repetía constantemente Paco.

    Paco también es el personaje principal, pertenecía a una familia trabajadora con tierras, tenían a una persona trabajando en casa el cual, tristemente ejecutarían junto a Paco: “sacaron a Paco y a otros dos campesinos de la cárcel”. Paco, tiene una relación muy profunda con el cura Mosén Millán, ya que ha crecido junto a él, le ha bautizado, confirmado, y casado, además ha ejercido de monaguillo junto a él: “Usted me conoce Mosén Millán, usted sabe quién soy”. Durante esos años sirviéndole como monaguillo, hubo un suceso que marcó el declive de su amistad, el episodio en una cueva cuando Paco le acompañó a llevar la extremaunción a un enfermo grave de una familia pobre, donde descubrió la hipocresía y la poca bondad para reaccionar con justicia de la persona que admiraba, el cura. A partir de ahí despierta la conciencia social de Paco, luchando contra las injusticias. Por esta misma razón, al tener fama de mozo atrevido estaba a un paso de la muerte, de la mano de quién un día fue su amigo, el cura: “A veces, hijo mío, Dios permite que muera un inocente. Lo permitió de su propio Hijo, que era más inocente que vosotros tres”.

    Cástulo, es un actor secundario caracterizado por su excesiva “generosidad” por su afán de quedar bien con todo el mundo, en este fragmento el cura va a confesar a los tres hombres: “llevaban el coche del señor Cástulo. (Él lo había ofrecido a las nuevas autoridades)”.

    Destacan el centurión y sus hombres, unos pistoleros falangistas, señoritos de ciudad muy finos y rasurados que vienen de fuera del pueblo siendo ellos la nueva autoridad de la aldea: “El centurión, al ponerlos contra el muro, recordó que no se habían confesado”.


Claudia Zárraga 

12/26/2019


PERSONAJES
El personaje ausente es el hombre. En este fragmento solo aparecen mujeres, como en el resto de la obra. Teniendo una disputa sobre los comportamientos alocados de una de las partes (Adela) contra la autoridad y experiencia de la otra parte (Poncia, la criada).
Los personajes de este fragmento son Adela y la Poncia, personajes que no encarnan ni el bien ni el mal, no son personajes simbólicos, son específicos
La Poncia: tiene sesenta años. Su nombre proviene de Poncio Pilatos, es una vieja criada que interviene en los conflictos, hace advertencias, da consejos: “porque yo puedo dar voces encender luces y hacer que toquen las campanas”. Hasta tutea a Bernarda. Asume su condición de criada pero con mucho odio, destaca el sabor la riqueza y la creación de su habla.
Todas las hijas viven entre la reclusión impuesta y el deseo del mundo exterior. Todas están más o menos obsesionadas con lo erótico. Estos anhelos eróticos pueden ir unidos, o no, a la idea del matrimonio, único cauce permitido para salir de aquel encierro. Sus actitudes van de la sumisión a la rebeldía.
Adela: tiene 20 años es la más joven de las hijas de Bernarda, su nombre significa “de naturaleza noble”. Es hermosa y apasionada, su fuerza y su pasión la hacen prorrumpir en exclamaciones escandalosas: “por encima de mi madre saltaría para apagarme este fuego que tengo levantado por piernas y boca”. Su momento culminante en la obra es cuando rompe el bastón de su madre claramente simbólico. Adela es la que más gusta representa la única posibilidad de amor que vemos en la obra. Rompe con su rebelión las normas establecidas de su sociedad y lo hace sabiendo perfectamente lo que significa. No es una heroína, su propia rebelión la llega a espantar. La causa de su muerte no es su rebelión sino la mentira perversa de Martirio que le convence de que la única razón de su vida ya no existe. Es una pobre joven que muere víctima de unas circunstancias determinadas. El conflicto entre Bernarda y Adela es universal. La lucha entre la ley individual anárquica manifestada sobre todo en la sexualidad de Adela y la necesidad de Bernarda (en este fragmento es Poncia) de reprimir esa individualidad no puede ser más universalmente humana.
Claudia Calderón

3/29/2018

Solo Pura Vicario supo lo que hizo en las 2 horas siguientes, y se fue a la muerte con su secreto.     "Lo único que recuerdo es que me sostenía por el pelo con una mano y me golpeaba con la otra con tanta rabia que pensé que me iba a matar" me contó a Ángela Vicario. (…)
            Los gemelos volvieron a la casa un poco antes de las tres, llamados de urgencia por su madre. Encontraron a Ángela Vicario tumbada boca abajo en un sofá del comedor y con la cara macerada a golpes, pero había terminado de llorar. “Ya no estaba asustada” , me dijo. “Al contrario: sentía como si por fin me hubiera quitado de encima la conduerma de la muerte, y lo único que quería era que todo terminará rápido para tirarme a dormir.” Pedro Vicario, el más resuelto de los hermanos, la levantó en vilo por la cintura y la sentó en la mesa del comedor
            - Anda, niña- le dijo temblando de rabia -dinos quién fue.
            Ella se demoró apenas el tiempo necesario para decir el nombre. Lo busco en las tinieblas, lo encontró a primera vista entre los tantos y tantos nombres confundibles de este mundo y del otro, y lo dejó clavado en la pared con su dardo certero como una mariposa sin albedrío cuya sentencia estaba escrita desde siempre.
          - Santiago Nasar- dijo.                                         
 
Análisis de los personajes de la obra presente en el fragmento
            En esta obra aparecen un gran número de personajes los cuales no son memorables ni sólidos. El  autor ha preferido aumentar el número de estos a su profundidad. La onomástica  de parte de los personajes responde a familiares reales y en otros casos utiliza el Nuevo Testamento.
            Purísima del Carmen Vicario es la madre de Ángela. Había sido maestra de escuela hasta que se casó para siempre. Tenía un aspecto manso y un tanto afligido “me  sostenía por el pelo con una mano y me golpeaba  con la otra con tanta rabia que pensé que me iba a matar". Le dio una paliza a su hija la noche en que la devuelve su marido y después la condena al olvido Manaure.
            Ángela Vicario es la figura clave del conflicto que lleva a la muerte de Santiago Nasar. Era la hija menor de una familia de recursos escasos. Era la más hermosa de las cuatro  hermanas tenía un aire desamparado y una pobreza de espíritu que le aguardaban un provenir incierto. Tan pobre como hermosa se ve obligada a un matrimonio de conveniencia. Fue educada para casarse y hacer feliz a su marido “Encontraron a Ángela Vicario tumbada boca abajo en un sofá del comedor y con la cara macerada a golpes”. Oculta a su esposo la perdida de la virginidad por eso es devuelta a su casa que es cuando su madre la pega una paliza, en este punto de la historia Ángela Vicario es cuando se da cuenta que se está empezando a enamorar de su esposo porque el se está comportando verdaderamente como un hombre.” “Ya no estaba asustada
            Bayardo san Román El hombre que devolvió a la esposa. Tenía 30 años aunque no lo parecía. La madre del narrador dice que es raro y la gente dice que es encantador. Los personajes se fijan en su apariencia primando lo sensual y lo sexual llegando a transformarse el deseo en un tratamiento gastronómico. Se siente engañado por Ángela. Como no logra vencer la vergüenza del ultraje y huye buscando la soledad y el olvido su abandonada esposa lo ve como un pobre hombre, la pasión resiste el tiempo y la deshonra y vuelve con ella dicidiendo “aquí estoy” portando sin abrir todas las cartas de amor que ella le envío” Ella se demoró apenas el tiempo necesario para decir el nombre. Lo busco en las tinieblas, lo encontró a primera vista”.
            Santiago Nasar se le considera inocente como a Cristo, tiene una punzada en la mano derecha. La importancia de este personaje hace que a la presentación habitual del narrador se unan una serie de voces de otros personajes que son femeninos. Es el acusado de la ofensa de Ángela Vicario existen otras versiones exculpatorias avaladas por su conducta, por su tranquilidad. Tiene 21 años es esbelto y pálido hijo único de un matrimonio de conveniencia parecía feliz hablaba en árabe pero nunca delante de su madre. Llamaba la atención que le atraigan los fastos de la Iglesia siendo árabe.
            Los hermanos Vicario tenían 24 años y se parecían tanto que costaba trabajo distinguirlos. Aparecen siempre unidos a los motivos recurrentes de los cuchillos, se ven arrastrados a un crimen que no desean pero sus bravuconadas machistas, la parafernalia de los cuchillos y su decisión en el momento de actuar contrastan con la publicidad quedan al desempeño de su obligación la borrachera y las vueltas indecisas por las que atraviesan. Son autómatas. Se convierten en asesinos a su pesar y aunque se sienten prestigiados ante los demás, tras el crimen su quiebra interior se advierte en los tres días de insomnio que parecen son como su hermana víctimas y victimariosLos gemelos volvieron a la casa un poco antes de las tres, llamados de urgencia por su madre. Encontraron a Ángela Vicario tumbada boca abajo en un sofá
            El narrador era de la edad de Santiago en el momento del crimen. Estuvo con Santiago pocas horas antes de la muerte. El narrador narra en tercera persona, actúa como un detective, es el propio autor Gabriel García Márquez es el narrador personaje aunque su nombre no aparece, si lo hacen los de sus familiares
María García


Personajes: Crónicas de una muerte anunciada

            En la obra aparecen un gran número de personajes lo que da pie a realizar una comparación de puntos de vista sobre los hechos. Al haber tantos personajes, no son memorables ni sólidos, pues el autor ha preferido aumentar el número y no darles profundidad. Además, el autor utiliza los nombres de sus familiares y de personajes del nuevo testamento para nombrar a nuestros protagonistas.
            El primer personaje que se nombra en este fragmento es Purísima del Carmen Vicario “Solo Pura Vicario supo lo que hizo” que es la madre de Ángela. Había sido maestra de escuela hasta que se casó para siempre y educó a sus hijos de forma diferente basándose en una educación machista por la que su hija Ángela debía vivir para hacer feliz a su marido y sus hermanos se muestran de manera muy protectora hacia ella “la levantó en vilo por la cintura”, “dinos quién fue”. A pesar de parecer una mujer tranquila y pacífica tiene un carácter de rigor, oculto que sale a la luz cuando le da una paliza a Ángela por no haber sido buena esposa y nos muestra así su auténtica personalidad “me sostenía por el pelo con una mano y me golpeaba con la otra con tanta rabia que pensé que me iba a matar”.
            Otro personaje importante por lo tanto es Ángela Vicario, clave en el conflicto que lleva a la muerte de Santiago Nasar. Se casó por conveniencia, obligada pues su familia era pobre pero ella tenía una gran belleza, y fue criada para ser una buena esposa para el hombre. Al principio le rechaza pero cuando no le oculta a su marido la pérdida de su virginidad y este la devuelve a su familia empieza a amarlo pues piensa que se comporta como un verdadero hombre, acto por el cual su madre le da la paliza a Ángela “encontraron a Ángela Vicario tumbada bocabajo en un sofá del comedor y con la cara macerada a golpes”. García Márquez la dota de un interior oculto que la convierte en una heroína amorosa cuando se enciende su pasión “”Ya no estaba asustada”, me dijo, “Al contrario: sentía como si por fin me hubiera quitado de encima la conduerma de la muerte””.
            Los gemelos Vicario tienen un papel fundamental, se mueven en función de la ofensa que salpica a la familia pues como hombres se ven obligados a vengarla según el código de honor “le dijo temblando de rabia-:”dinos quién fue.”. Se ven arrastrados a un crimen que en realidad no desean cometer, el asesinato del supuesto culpable “Santiago Nasar-dijo.”, lo que les convierte tanto en victimarios como en víctimas.
            Aparece nombrado Santiago Nasar, su importancia en este fragmento radica en que es el acusado de la ofensa de Ángela Vicario, aunque no se llega a asegurar que él es el verdadero culpable pues la acusación de Ángela es el único testimonio de su culpabilidad y existen otras versiones exculpatorias. Pertenece a la comunidad árabe y hereda de su padre las mañas del mujeriego. Es machista de clase alta. Queda claro su papel de víctima ante su muerte por lo que tiene algo de héroe clásico con un destino inapelable, pero su función de ofensor queda en la incertidumbre.


Por último podríamos citar al narrador que actúa como detective funcionando como un narrador-personaje que es el propio autor Gabriel García Márquez “me contó Ángela Vicario” aunque su nombre no aparece directamente, pero sí que lo hacen los de sus familiares.

María del Vigo

2/16/2018

RÉQUIEM POR UN CAMPESINO ESPAÑOL
TEXTO
            Cuando no quedaba nadie en la plaza, sacaron a Paco y a otros dos campesinos de la cárcel, y los llevaron al cementerio, a pie. Al llegar era casi de noche. Quedaba detrás, en la aldea, un silencio temeroso.
            El centurión, al ponerlos contra el muro, recordó que no se habían confesado, y envió a buscar a Mosén Millán. Éste se extrañó de ver que lo llevaban en el coche del señor Cástulo. (Él lo había ofrecido a las nuevas autoridades.) El coche pudo avanzar hasta el lugar de la ejecución. No se había atrevido Mosén Millán a preguntar nada. Cuando vio a Paco, no sintió sorpresa alguna, sino un gran desaliento. Se confesaron los tres. Uno de ellos era un hombre que había trabajado en casa de Paco. El pobre, sin saber lo que hacía, repetía fuera de sí una vez y otra entre dientes: «Yo me acuso, padre…, yo me acuso, padre…». El mismo coche del señor Cástulo servía de confesionario, con la puerta abierta y el sacerdote sentado dentro. El reo se arrodillaba en el estribo. Cuando mosén Millán decía ego te absolvo, dos hombres arrancaban al penitente y volvían a llevarlo al muro.
            El último en confesarse fue Paco.
            ―En mala hora lo veo a usted -dijo al cura con una voz que mosén Millán no le había oído nunca―. Pero usted me conoce, mosén Millán. Usted sabe quién soy.
            ―Sí, hijo.
            ―Usted me prometió que me llevarían a un tribunal y me juzgarían.
            ―Me han engañado a mí también. ¿Qué puedo hacer? Piensa, hijo, en tu alma, y olvida, si puedes, todo lo demás.
            ― ¿Por qué me matan? ¿Qué he hecho yo? Nosotros no hemos matado a nadie. Diga usted que yo no he hecho nada. Usted sabe que soy inocente, que somos inocentes los tres.
            ―Sí, hijo. Todos sois inocentes; pero ¿qué puedo hacer yo?
            ―Si me matan por haberme defendido en las Pardinas, bien. Pero los otros dos no han hecho nada.
Paco se agarraba a la sotana de mosén Millán, y repetía: «No han hecho nada, y van a matarlos. No han hecho nada». Mosén Millán, conmovido hasta las lágrimas, decía:
            ―A veces, hijo mío, Dios permite que muera un inocente. Lo permitió de su propio Hijo, que era más inocente que vosotros tres.


ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES DE LA OBRA QUE APARECEN EN EL FRAGMENTO
            Este fragmento pertenece a la  octava secuencia de pasado de la obra Réquiem por un campesino español, donde narra una situación de  tirantez en la que se encuentran los personajes más significativos de la obra. Entre ellos Mosén Millán. En las secuencias de presente se encuentra en la misa de réquiem tras cumplir un año desde la muerte de su fiel compañero Paco. Sentado en un banco dentro de la sacristía, echa la vista años atrás y recuerda la vida de la víctima, los momentos que pasó junto a él hasta su muerte. El sentimiento de culpabilidad tras haber sido en gran parte el causante de su fusilamiento llega a tal punto que llega a echar a los tres hombres más importantes y adinerados del pueblo fuera de la iglesia, Valeriano, Gumersindo y Cástulo habiendo sido tan culpables como él pero que sin embargo, no se sienten así. De vez en cuando el párroco le pregunta al monaguillo si ha entrado ya alguien a la iglesia, a lo cual obtiene siempre respuesta negativa. Los vecinos mediocres del pueblo y la propia familia de Paco se negaban a acudir a la misa como rebelión ante el engaño de Mosén Millán, mediante el cual su hijo había sido fusilado. Este personaje es ingenuo, ya que se deja llevar por unos asesinos de apariencia caballeresca, “me ha engañado a mí también, ¿Qué puedo hacer?” y eso le trae remordimientos posteriormente, como se narra en las secuencias de presente. Además, traiciona sus creencias de cristiano y al paternalismo que le profesa a la víctima. Este relato se fundamenta básicamente en la íntima relación que guardaba el párroco con su fiel amigo Paco, al cual bautizó, confirmó y casó, el único que la ayudaba a la hora de impartir misa. El punto en el que se desencadena la tragedia es el día en el que Mosén Millán lo lleva a cueva a dar la unción de enfermos a un anciano terminal. Es en este momento cuando Paco comienza a aclarar su ideología y a considerar intolerables la injusticas del mundo en el que vive. Le conmociona la escasa bondad del cura para compadecerse ante estas situaciones; aun así, desde pequeño había sentido admiración y respeto por Mosén, dejándose enseñar y aconsejar por él. Paco pertenece a una familia con tierras, pero a pesar de ello trabajan de sol a sol. Cuando cumplió 7 años ejerció de monaguillo suplente. De mayor tuvo fama de mozo atrevido. Paco es héroe y víctima. La narración de su vida y su muerte ocupa la mayor parte de la obra, “¿Por qué me matan? ¿Qué he hecho yo?”. El texto está exento de alusiones a su imagen, por lo que no podemos llegar a hacernos una idea de su imagen física. Aparece en el texto un miembro de las clases acomodadas del pueblo, Cástulo. Aunque no empuña las armas, es victimario. Contribuye con el centurión y sus hombres en su labor como pistoleros acometiendo contra inocentes en la aldea (un ejemplo de víctima inocente es Paco, tal y como se muestra en el texto). Este personaje va a lo suyo, vive su vida, y pretende estar libre de problemas consiguiendo una buena y cordial relación con el poder. Es una persona fría que no siente piedad pero tampoco denuncia nadie. Esta secuencia muestra cuando presta su coche a los invasores del pueblo para llegar hasta el lugar apartado donde llevan a cabo los crímenes. “Este se extrañó al ver que lo llevaban en el coche del señor Cástulo (…) El coche pudo avanzar hasta el lugar de la ejecución”. Había cedido su coche a las autoridades, el cual, aparte de servir como vía de transporte, servía como confesionario, donde debían entrar a confesarse con el señor Mosén aquellos que fueran a ser fusilados; era el paso previo a la muerte de muchos individuos inocentes de la aldea. Por último, y como parte a destacar en el fragmento, tenemos al centurión y sus hombres. Son señoritos de ciudad, muy fríos y rasurados, conocidos en el carasol como “pijaitos”. Estos personajes son además pistoleros falangistas “El centurión, al ponerlos contra el muro, recordó que no se había confesado, y envío a buscar a Mosén Millán.” Llegan al pueblo y comienzan a impartir su propia justicia, persiguiendo a aquellas personas que poseen una ideología distinta a la que ellos estipulan. Se convierten en la nueva autoridad de la aldea.
Tania Puente Fernández