2/02/2026

ESTILO

 

Este texto pertenece a Nada, obra con un estilo realista y poético al alternar entre diálogos, con un habla coloquial, y fragmentos narrativos, que cuentan con crudas descripciones de la realidad desde un punto de vista sensible e íntimo.  
Dichas descripciones están llenas de recursos poéticos, con los que la autora consigue que los objetos se impregnen de cuanto siente Andrea al darles valores simbólicos. Debido a esto aparece un evidente realismo impresionista, que tiene como base el punto de vista subjetivo de la protagonista. La realidad no es descrita de manera objetiva, sino según la impresión que ha dejado en Andrea, por eso aparecen en el fragmento expresiones como: “me acuerdo” o “me viene ahora el recuerdo”. 
La aparición del tono poético en las descripciones se debe a los numerosos recursos literarios. Mismamente en el texto encontramos varias sinestesias que mezclan sensaciones de diferentes sentidos y nos sumergen en la realidad de Andrea (“húmedo olor” y “húmedas melancolías”). Al describir como húmedo cuanto la rodea, queda claro que el ambiente en el que vive Andrea es sofocante y oprimente, sensación que se refuerza con la aparición de los siguientes símiles: “polvorienta como la tierra quemada” o “irritante como jugo de ortigas”, comparaciones que resultan hiperbólicas y demuestran el desgaste de la protagonista.  
Es así como las descripciones acaban siendo expresionistas, hechas desde una perspectiva distorsionadora, pues la protagonista proyecta en el mundo exterior el miedo, angustia y frustración que siente por su situación. (“sobre mí el calor lanzaba su aliento”, “noches que corrían como un río negro”).
  

Eva Martín