Los personajes que aparecen en la obra La casa de Bernarda Alba se caracterizan principalmente por la gran ausencia del hombre, y por no encarnar ni al bien ni al mal. No son personajes simbólicos, sino que son específicos.
En este fragmento aparecen la Poncia y Adela.
La Poncia es una mujer de 60 años cuyo nombre proveniente de “Poncio Pilatos” significa indiferencia. Es la criada de la casa, la cual habla con las hijas de Bernarda de modo abierto y descarado (“esa no resiste el primer parto”). En este fragmento desempeña un papel muy importante, ya que es ella quien nos desvela el romance entre Adela y Pepe el Romano (“Deja en paz a tu hermana y si Pepe el Romano te gusta te aguantas”). Interviene en las conversaciones, da consejos, y hace advertencias (“¡Mata esos pensamientos!”). Además, tiene un odio contenido hacia Bernarda.
Adela por otro lado, tiene 20 años siendo la más joven de las cinco hijas. Su nombre significa “de naturaleza noble”. Representa la rebeldía, ya que va en contra de su madre y en contra de todas las normas (“¡Ciega deberías estar!”). Es hermosa y apasionada, además, desafía a la moral y al ¿qué dirán? , manteniendo una relación amorosa con el prometido de su hermana, aunque trate de negarlo (“¡Eso no es verdad!”)
Martina Ruiz