4/12/2026

PERSONAJES DE CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

 Los personajes de esta obra no son memorables ni sólidos. El autor ha preferido aumentar el número de estos a su profundidad. La onomástica de parte de los personajes responde a familiares reales y en otros casos ha utilizado el Nuevo Testamento. 
 En este fragmento encontramos varios personajes: 
Los hermanos Vicario, Pedro y Pablo gemelos de 24 años, aparecen repetidamente, eran carniceros de oficio. Se mueven en función de la ofensa que salpica a toda la familia y como hombres se ven obligado a vengarse, se ven obligados a cometer un crimen que no desean por lo que buscan que alguien lo impida, pero lo acaban realizando (“Estaba tan pálido como el hermano”). Esta carga los convierte en fantoches dirigidos a una meta única. Contrastan sus bravuconadas, la parafernalia de los cuchillos y la decisión en el momento de matarlo con la publicidad que le dan al crimen, la borrachera y las indecisiones continuas. Ellos son víctimas y victimarios como lo demuestran sus largos días sin dormir en la cárcel.  
 
También está presente Santiago Nasar, cuyo apellido sugiere nazareno y se le considera inocente como a Cristo. La importancia de este personaje hace que a la presentación del narrador se unan voces de otros personajes aquí femeninos, especialmente la de su madre Plácida Linero. Es el acusado de la ofensa a Ángela Vicario (“dile a Santiago que aquí lo estamos esperando para matarlo”). Había cumplido 21 años, era esbelto y pálido e hijo único de un matrimonio de conveniencia, posee una holgada posición heredada de su padre Ibrahim, así como las mañas de mujeriego que sufre Divina Flor. Su machismo se concreta en andar de ave de presa con otras mujeres y guardar respeto a su novia Flor Miguel, además su papel de ofensor es incierto, no así el de víctima. 
                                                                                                          Jimena Martínez