4/22/2023
4/19/2023
4/06/2021
En este fragmento, aparecen bastantes formas verbales: “posamos”, “vivir”, “vivimos”, “posar”, “sabemos”, “procuremos”, “sea” y “morir”.
De éstas, “vivir”, “posar” y “morir” son formas no personales (infinitivos) y núcleos de proposiciones subordinadas adverbiales de finalidad (aunque no lleven complementos).
Las otras son formas personales, que se dividen en dos. Por un lado, el presente de indicativo: “posamos”, “vivimos “ y “sabemos” ya que indican acciones reales. Además, “posamos” tienen valor de presente habitual, “vivimos” de presente durativo y “sabemos” de presente actual. Todos ellos tienen aspecto imperfectivo.
El resto de formas pertenecen al presente de subjuntivo: “procuremos” y “sea”. Éste se trata del modo de lo irreal, que no ubica concretamente la acción. En este caso, ambos verbos tienen valor de presente proyectado en el futuro y distinguimos el tipo dubitativo para expresar un alto grado de probabilidad y el desconocimiento de lo que pueda ocurrir al final.
Berna González utiliza el modo indicativo y los infinitivos para aportar datos objetivos mediante los cuales trata de convencernos de los peligros del móvil, ya que este fragmento se encuentra en la argumentación. Además, se usa para reafirmar la tesis y para encubrir la visión subjetiva del autor. Por eso, al ser un texto periodístico de opinión, Berna utiliza el modo subjuntivo y el aspecto imperfectivo, para explicar las supuestas consecuencias de la adicción y aconsejarnos en la conclusión final. Por último, hace uso del presente, un tiempo común y sencillo, que ayuda a la comprensión del texto, escrito en un registro estándar.
Sandra Gutiérrez
3/29/2021
Las formas verbales que aparecen en el texto son las siguientes:
Por una parte encontramos formas no personales como los participios (“analizados”) y (“seguidos”) pero tienen función de adjetivos porque complementan a un sustantivo.
Todas las formas verbales que aparecen pertenecen al modo indicativo ya que es el modo de lo real, además no indican si la acción ha acabado o no por lo que tienen valor aspectual imperfectivo. Del presente actual nos encontramos tres verbos (“hay”) (“son”) y (“recoge”) ya que indican que la acción tiene lugar en el momento del discurso, sin prejuzgar su duración anterior o posterior. Además nos encontramos dos verbos en pretérito imperfecto ya que se utilizan para la descripción de estados habituales en el pasado (“tenían”) y (“eran”) y confieren estatismo.
Berna González utiliza el modo indicativo y la descripción para dar datos objetivos, aunque se trate de un texto periodístico de opinión. De esta manera, encubre cierta subjetividad con la que el autor intenta convencernos de la absurdidad de nuestra adicción al móvil. Utiliza el aspecto imperfectivo para conectarlo con la actualidad y el presente de la acción ya que se trata de situaciones que se siguen repitiendo (tema de actualidad). Por último, utiliza formas no personales con valor de adjetivos para facilitar la comprensión del texto. Además el presente y pretérito imperfecto ayudan al registro estándar del fragmento ya que estos dos tiempos son frecuentemente utilizados en el día a día de las personas.
Javier González